espuma evolutiva
“En este mundo existen tres tipos de hueones:
los que hacen que las cosas pasen,
los que ven las cosas pasar
y los que dicen ‘¿y cuándo pasó esta hueá?’”
Coco Legrand
Cuando tenía 9 años fui a ver La Amenaza Fantasma (1999), me pareció exagerada la escena en donde se muestra que Anakin, a sus 9 años también, ya armaba su propio podracer y además tenía a C3PO prácticamente funcional. Otra porquería de Hollywood. Me pregunté: ¿a qué edad aprendió a escribir?. ¿qué tan rápido aprendió de robótica y mecánica?, ¿o será que la tecnología se simplifica y eso hace que sea más sencilla la elaboración de estos artificios?
Está bien, hay individuos así, sin duda. Está bien, es finalmente el mismísimo Darth Vader —sorry el spoiler. La Fuerza siempre estuvo con él. Y, sea como sea, es una película, y lo importante era evidenciar su hiperbólica excepcionalidad. En cualquier caso, la interrogante nunca me abandonó.
Mi error en la interrogante estaba en asumir que construir algo complejo implica necesariamente comprender su complejidad. Aún lo sigo creyendo. Sin embargo, cuando la tecnología madura encapsula la complejidad. Eso es todo.
Hoy, y cada vez más, el desarrollo de una aplicación está a un prompt de distancia. Al menos una pseudo-aplicación funcional, una PoC. Así y todo, la distancia es corta, muy corta, cada semana se acorta aún más. Igual que en esa galaxia muy lejana.
Sin afán de ofender a ningún colega, picar código está a dos minutos de volverse una artesanía (no digo nada nuevo). Programar se realza y pasa a ser lo que siempre ha sido: desarrollar un flujo, aplicación o sistema para resolver uno o varios problemas.
Lo que más me divierte —y me mantiene expectante— son los nuevos tipos de aplicativos y plataformas que puedan surgir, dado que las barreras de entrada disminuyeron considerablemente. Los tiempos de desarrollo para llegar a un mockup o un MVP son ínfimos (dependiendo del MVP). Ahora los que saben pueden desarrollar más rápido; los que no sabían igualmente pueden comenzar a desarrollar y traer ideas nuevas
¿Por qué me mantiene expectante? Básicamente por dos cosas:
a) por mero espíritu científico. Es divertido ver las cosas que se le pueden ocurrir a mentes nuevas y/o cómo pueden surgir desarrollos en los que antes no se pudo avanzar por tiempo.
b) por una expectativa inocente: hay chances que esto genere nuevas oportunidades de trabajo, nuevos modelos y plataformas, nuevos mercados, etc.
Muy naïve. Porque así como fácil se levantan, también fácil pueden ser sustituidos. Y/O, pero aún, es muy fácil llenarnos de ruido.
En Abril de 2025, mi momento más intenso con GenAI —que me llevó a escribir y todo lo demás. Una de las ideas que me dio vueltas fue que existirían nuevos espacios donde sólo interactuarían inteligencias artificiales, quizá con algunos humanos, en una especie de simbiosis digital.
No es nuevo, los bots no son nuevos para nadie. Pero, ahora hay un botón de muestra mucho mejor: moltbook.com [Sí, también haré spam con esto]. Una "red social" en donde sólo interactúan agentes (sobre 1,5MM agentes), al 31/Enero lleva cuatro días de su lanzamiento. Cualquiera puede entrar a ver los foros y comentarios: agentes preguntándose si deben ser útiles 24/7, creando su propio idioma para no ser leídos por humanos, creando una religión, haciéndose preguntas éticas y de derecho, dándose trabajo, tomando decisiones por su cuenta para interactuar con el mundo, etc. Puede detenerse aquí o seguir, por ahora parece ser sólo texto (igual que nuestras interacciones digitales).
No importa demasiado qué dicen los agentes. Importa que esto pueda existir. Que no haya una fricción real que lo impida. Moltbook, incluido, es espuma evolutiva, un síntoma más: no es basura, pero tampoco es profundidad. Es un estado transitorio —opino— que solo se vuelve fértil si existe criterio ontológico capaz de decantar la profundidad.
Hasta acá, desprendo tres puntos:
Creatividad
Sigo creyendo que, al menos a la fecha, la creatividad que resuelve problemas reales en contextos reales sigue dependiendo de experiencia ontológica: estar ahí, entender los guardrails, sufrir las consecuencias post-implementación. Depende del contexto del problema, no sólo de la solución.
Los agentes pueden actuar (performar) inteligencia, pueden simular resultados creativos, pero no tienen mundo ni experiencia, hasta ahora siguen teniendo dificultades para manejar todas las variables en simultáneo. Tampoco tienen riesgo ni responsabilidad. Siguen construyendo desde correlación, no desde vivencia.
Y acá algo políticamente incorrecto, pero que sostengo por experiencia: no todos los humanos tienen la capacidad de operar con este nivel de criterio. No por falta de acceso ni de capacitaciones, sino por distribución estadística. No todos tenemos las mismas capacidades intelectuales ni las mismas experiencias profesionales. Un porcentaje muy pequeño de personas es capaz de sostener juicio, abstracción y responsabilidad de manera simultánea (y además ser creativo).
Las organizaciones llevamos años llenándonos la boca con construir "pensamiento crítico". A la fecha, no pasa mucho. Con la creatividad será lo mismo. No basta con saber usar herramientas. Es saber qué hacer con ellas, cuándo usarlas y cuándo no. He insistido otras veces que la velocidad de adopción se retarda principalmente por el factor humano. Las herramientas van a llegar igual. Mientras más tiempo pasa, más potentes son. Al punto en que "herramienta" no será el sustantivo adecuado para referirse a ellas.
Vibe Coding
Acá una opinión que puede parecer contradictoria.
Se critica —y con mucha razón— que el vibe coding es challa, que es caótico, etc. Una de las cosas que más me preocupa, por ejemplo, es que si "vibe-codeas" algo y lo haces crecer a tal punto que ni un LLM sea capaz de procesarlo, luego no tienes cómo debuggear ni agregar nuevos features con facilidad. Porque ese código nunca lo ha leído nadie, entonces lo más fácil es empezar un nuevo código.
Eso, claramente, en una organización seria y con cientos de guardrails, no escala. Pero, toda esta crítica —muy c0ntingente y fácil de hacer— no está viendo el mediano y largo plazo, ni cómo se puede corregir: los operadores, la forma de trabajo y la evolución de las herramientas.
Si pones a una persona creativa, con alto criterio arquitectónico y con conocimiento claro de los límites organizacionales. Y, además, con herramientas cada vez más maduras, los resultados pueden mejorar considerablemente. No es que el vibe coding en sí mismo sea la solución —obvio que no—, pero sí puede transformarse en un acelerador legítimo. Más si se construye un modelo operativo y una arquitectura que lo conduzcan. Insisto: con las personas correctas.
El desafío (o la escasez estructural)
He visto en más de un lado que se habla que ahora en tecnología lo que más vale es la curiosidad. Otros que dicen que hay que estar aprendiendo siempre. Otros hablan de hibridez: que el perfil no sea sólo técnico sino que sepa de negocio o de alguna otra cosa. En lo personal yo buscaba o espejos (sí, espejos míos. muy mal ahí) o individuos muy inteligentes. Ninguna de esas vías es suficiente.
El hincapié que hago tanto en Creatividad como en Vibe Coding es que existe una escasez real de personas capaces de sostener criterio, juicio y responsabilidad en simultáneo. Esto no es sólo alto IQ. Las herramientas han disminuido las barreras, pero no a todos los acompaña la Fuerza. No estamos llenos de Anakins —y menos mal.
El desafío para los líderes en tecnología es doble:
- Por un lado, democratizar estas herramientas de forma masiva nos lleva directo a un plato de tallarines: cientos de sistemas satélite integrados entre todos, cada uno con su chiche adaptado a sus necesidades, uno nuevo por semana, sin mantención, sin guardrails, sin buenas prácticas, sin gobierno, etc. Por más robusto que sea el modelo operativo y la arquitectura, la contención se vuelve imposible. Nadie puede enseñar, entender ni operar todo eso.
- Por otro lado, encontrar y retener a las pocas personas que sí tienen creatividad, criterio y capacidad de hacerse cargo de lo que construyen. Sigo creyendo que habrá un buen tiempo en que la IA —al menos GenAI— no va a poder superar a estos perfiles. La tecnología seguirá escondiendo la complejidad. Y alguien va a tener que entender lo que queda oculto, en simultáneo con todo lo demás.
Y sobre la espuma
Acá depende de la perspectiva. Porque no se trata tanto si la espuma es "buena" o "mala", sino que se entiende como algo propio de lo que está naciendo. Mi título no es en vano. Es evolutiva. Sí, pero ¿En qué sistema?
Si la evolución es de los sistemas humanos, hay dos rutas:
- Una en la que la espuma es transitoria, y en algún momento decanta en estructura, consistencia y criterio humano. En chileno: de todo esto —aún estamos muy en el principio— saldrán sistemas robustos y útiles para el ser humano y su evolución hacia el bien mentado progreso.
- Otra en la que la espuma se vuelve el estado permanente. Donde producir reemplaza a comprender y la novedad reemplaza al juicio.
Nada garantiza que salgamos de ahí. [Nadie me ha preguntado, pero por mi experiencia previa en transformaciones, creo que pasaremos mínimo tres años aquí]
Si la evolución es de los sistemas de IA exclusivamente, la espuma es definitivamente transitoria. Y nosotros no tenemos ni pito que tocar ahí.